Cómo definir la propuesta de valor de tu centro educativo (y por qué la mayoría la confunde con el listado de instalaciones)

May 14
¿Cuál es la propuesta de valor de tu centro educativo?

Haz esta pregunta a diez directores o responsables de marketing educativo y obtendrás diez versiones de la misma respuesta: "Ofrecemos educación de calidad en un entorno seguro, con atención personalizada y valores sólidos."

Eso no es una propuesta de valor. Es el copy de prácticamente cualquier centro educativo de España. Y cuando todo el mundo dice lo mismo, nadie se diferencia.

La propuesta de valor de un centro educativo es la razón concreta y específica por la que una familia debería elegirte a ti por encima de los demás. No lo que ofreces. Lo que ofreces tú que los demás no ofrecen, o que tú ofreces de una forma que los demás no son capaces de replicar.

Por qué es tan difícil definir la propuesta de valor en educación

Hay tres razones por las que los centros educativos tienen dificultades para definir su propuesta de valor:

Primera razón: confunden proyecto educativo con propuesta de valor. El proyecto educativo es lo que hacéis. La propuesta de valor es por qué eso importa para una familia concreta. Son cosas diferentes.

Segunda razón: hablan de ellos mismos, no de los beneficios para la familia. "Tenemos metodología activa" es una característica. "Tus hijos aprenderán a aprender de forma autónoma, lo que les dará ventaja cuando lleguen a la universidad" es un beneficio.

Tercera razón: intentan gustar a todo el mundo. Una propuesta de valor que intenta ser relevante para todas las familias acaba siendo irrelevante para la mayoría. La diferenciación exige aceptar que no eres la opción para todo el mundo, y eso genera vértigo.

Los cuatro elementos de una propuesta de valor educativa sólida

Una propuesta de valor para un centro educativo tiene cuatro componentes:


1. El perfil de familia al que te diriges

La propuesta de valor no funciona en abstracto. Funciona cuando habla directamente a un tipo específico de familia con unas necesidades concretas.

¿A qué familia te diriges principalmente? ¿Familias con alumnos de alto rendimiento que quieren un centro académicamente exigente? ¿Familias que valoran la educación en valores por encima del expediente? ¿Familias bilingües que necesitan continuidad en inglés? ¿Familias de nivel socioeconómico medio-alto que buscan un entorno selecto?

No tienes que elegir solo uno. Pero sí tienes que saber a quiénes hablas con más fuerza.


2. El problema o necesidad que resuelves

¿Qué problema tiene esa familia que tú puedes resolver? ¿Qué preocupación te traen cuando vienen a una visita? ¿Por qué están buscando alternativa?

Algunos ejemplos de problemas reales que las familias traen a los centros educativos:
  • "El nivel en el centro actual es bajo y mi hijo/a se aburre"
  • "El ambiente en el cole no es bueno y mi hijo/a no está feliz"
  • "Nos acabamos de mudar y necesitamos un centro cerca"
  • "Queremos un centro con más horas de inglés"
  • "El centro actual no tiene la oferta de extraescolares que necesitamos"


3. La solución única que ofreces
¿Qué tienes tú que resuelve ese problema mejor que la alternativa más cercana?

Esto requiere ser específico. No "atención personalizada". Sino: "Ratio máximo de 18 alumnos por aula con un sistema de tutorías individuales mensuales documentadas y compartidas con la familia."

No "proyecto bilingüe". Sino: "Programa Cambridge con certificación B2 al terminar secundaria, clases con profesores nativos y 40% de las asignaturas impartidas en inglés desde los 3 años."

La especificidad es la clave. Los competidores pueden copiarte las palabras generales. No pueden copiarte los detalles concretos.


4. La prueba de que lo que dices es verdad

Una propuesta de valor sin evidencia es publicidad. Los elementos de prueba que dan credibilidad a tu propuesta son:

  • Resultados académicos verificables
  • Tasas de satisfacción de familias actuales
  • Testimonios reales con nombre y apellido
  • Premios, reconocimientos, certificaciones
  • Datos longitudinales (qué pasa con vuestros alumnos cuando salen)

Cómo construir tu propuesta de valor paso a paso

Paso 1. Habla con las familias que ya tienes

Las mejores pistas sobre tu propuesta de valor vienen de las familias que ya han elegido tu centro. Pregúntales: ¿Qué fue lo que os hizo decidiros por nosotros? ¿Qué es lo que
más valoráis ahora que lleváis aquí un tiempo? ¿Qué le diríais a una familia que está considerando venir?

Sus respuestas te van a dar el lenguaje, los argumentos y los elementos emocionales que tu marketing tiene que reflejar.


Paso 2. Analiza a tu competencia
¿Qué dicen los dos o tres centros más cercanos sobre sí mismos? ¿Qué propuesta de valor tienen? La diferenciación se construye siempre en relación a lo que existe en el mercado.

Si todos los centros de tu zona dicen "educación personalizada", entonces la personalización no puede ser tu diferenciador principal —aunque la hagas mejor que ellos. Necesitas encontrar otra dimensión en la que destacar.


Paso 3. Sintetiza en una frase

Una propuesta de valor bien definida debe poder resumirse en una frase clara que cualquier miembro del equipo pueda decir, que la familia pueda entender y recordar, y que sea difícil de imitar por la competencia.

La estructura básica: "Somos [tipo de centro] para [tipo de familia] que quiere [beneficio concreto] gracias a [elemento diferenciador específico]."
Por ejemplo: "Somos un colegio concertado en Madrid para familias que quieren que sus hijos hablen inglés con fluidez real —no académica— gracias a nuestro programa inmersivo con profesores nativos desde los 3 años y un 60% del horario en inglés."

Eso sí diferencia. "Somos un colegio con proyecto bilingüe" no diferencia nada.

Paso 4. Lleva la propuesta de valor a todos los puntos de contacto

Una vez definida, la propuesta de valor tiene que aparecer en:

  • La home de tu web
  • Tus perfiles de redes sociales
  • El argumentario de admisiones
  • Las visitas al centro
  • Las campañas de publicidad
  • Los materiales impresos
  • La coherencia es parte de la credibilidad. Si tu web dice una cosa y la persona que hace la visita dice otra, la propuesta de valor se diluye.

El error más costoso en el posicionamiento educativo

El mayor error que cometen los centros al definir su propuesta de valor es intentar ser todo para todos. "Tenemos excelencia académica Y atención emocional Y deporte Y arte Y bilingüismo Y valores..."

Cuanto más intentas abarcar, menos te crees nadie. La propuesta de valor más poderosa es la que toma una posición clara, incluso sabiendo que no es la posición correcta para todos.

Los centros que posicionan mejor en marketing educativo son los que han aceptado que no son la mejor opción para todo el mundo, y que eso no es un problema. Es una fortaleza.

Profundiza en tu posicionamiento

Si quieres trabajar tu propuesta de valor con una metodología estructurada, en Didakia tienes dos cursos directamente aplicables: Propuesta de Valor para Centros Educativos y Posicionamiento Estratégico Educativo. Los dos incluyen plantillas, ejercicios prácticos y ejemplos reales de centros que ya han pasado por el proceso.
Firmado: 
Aleida Osteso
Experta en Marketing y Ventas Educativas

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