Organizar una jornada de puertas abiertas lleva tiempo, energía y recursos. Sin embargo,
muchos centros educativos invierten en el evento, pero no en su comunicación, y eso limita (o incluso anula) su impacto.
Una jornada bien planificada, pero mal comunicada, puede terminar con baja asistencia o con familias que llegan sin claridad sobre lo que van a ver.
La clave no es solo hacer el evento, sino comunicarlo con estrategia, anticipación y coherencia.
Hay errores frecuentes que se repiten en muchos centros:
- Anunciar el evento solo una semana antes.
- Difundirlo únicamente por redes o solo a través del AMPA.
- Usar mensajes genéricos que no conectan con lo que busca la familia.
- Olvidar el seguimiento posterior a quienes asistieron.
Todo esto genera una gran oportunidad perdida: familias que no se enteraron, otras que no conectaron con el mensaje, y otras que fueron pero no volvieron a tener noticias del centro. Pero lo importante es que has detectado este bloqueo en tu centro y estás aquí. A continuación te damos algunos tips para que tus jornadas tengan un impacto en tus alumnos potenciales.
- Planifica con tiempo. La difusión debe empezar con al menos 4 semanas de antelación. Esto permite llegar a las familias en diferentes momentos y por distintos canales. Una buena comunicación necesita repetición y constancia.
- Define bien a quién te diriges. ¿Estás hablando a familias de Infantil? ¿De Bachillerato? ¿A estudiantes de FP? El tono, los canales y el mensaje deben adaptarse según el perfil. No sirve un único cartel para todos.
- Cuida el mensaje. Olvídate de lo genérico: “¡Ven a conocernos!” ya no dice nada. Un mensaje potente incluye: Qué hace único a tu centro, qué van a experimentar las familias al venir, qué problema resuelves mejor que otros.
- Usa múltiples canales. No basta con una publicación en Instagram. Una campaña completa debe incluir: Web del centro (con un banner claro y formulario de inscripción), redes sociales (orgánico + anuncios segmentados), Email marketing a potenciales ya captados, una cartelería interna para actuales alumnos o familias que puedan recomendar el centro, campaña de WhatsApp o SMS si el perfil del público lo permite y por último un refuerzo con campañas de pago en redes sociales. La clave es generar visibilidad y repetición en distintos formatos.
- Facilita la inscripción. Evita que las familias tengan que llamar o enviar emails. Un formulario online con confirmación automática agiliza la experiencia y permite al centro organizar mejor la jornada. Además, puedes incluir preguntas clave (¿qué curso interesa?, ¿cómo conociste el centro?) para cualificar a los asistentes.
- Haz seguimiento tras el evento. Una vez termina la jornada, muchas veces se corta la comunicación. Gran error. Es esencial hacer seguimiento con las familias asistentes, por ejemplo:
a. Un email agradeciendo su visita.
b. Un resumen de lo vivido + información adicional.
c. Un segundo contacto personalizado si mostraron interés.
d. Invitarlos a una próxima actividad, reunión o llamada.
Una jornada de puertas abiertas puede ser una herramienta de captación muy potente… o una pérdida de tiempo si no se comunica bien.
El evento no empieza cuando abres las puertas: empieza cuando comunicas que existen razones para venir.
Planificar, segmentar, comunicar con claridad y dar continuidad son los ingredientes clave para que las familias no solo asistan, sino que se queden con ganas de matricularse.